FALLAS DE LAS TEORIAS ECONOMICAS DE KEYNES Y FRIEDMAN
Tanto las concepciones
económicas de Keynes como de Friedman han constituido los sistemas teóricos –
prácticos de más relevancia en el pensamiento y la política económica de las
naciones capitalistas a lo largo de gran parte del siglo XX.
Se puede ver que aún
compartiendo el mismo interés clasista y la misma posición ideológica,
presentan serias divergencias en cuanto a su filosofía económica - política, su
metodología, y su epistemología de la ciencia económica en general.
Keynes más apegado al estudio cualitativo de los
fenómenos, más cercano a los procesos reales y su implicancia social, esto se
debe a las bases doctrinales de la que parten ambos autores, Keynes más
resentido de la economía neoclásica, mucho menos creyente de la viabilidad de
las formulaciones matemáticas en el análisis puramente económica, en
Keynes encontramos la opinión fundamentada de que el capitalismo no es, en modo
alguno, un sistema armónico. Que la libre iniciativa de los hombres y su
búsqueda de su mejor situación personal no tiene que redundar necesariamente en
el bien común, en el mejoramiento de la sociedad, y mucho menos en el logro de
las complejas interrelaciones económicas que propician la reproducción del
sistema como un todo. Para Keynes la sociedad y la economía, era necesariamente
mucho más que la simple suma de las partes.
Friedman más apegado a una metodología cuantitativa,
extremadamente teorética y apoyada en modelaciones matemáticas formales donde
la realidad se presenta con mucho menos credibilidad, Friedman asumiendo los
puntos de vista del liberalismo temprano de Adam Smith, las formulaciones de
los cuantitivistas, las concepciones de equilibrio global y sentando toda esta
concepción económica en una filosofía altamente individualista y anticomunista,
Friedman asume que el capitalismo es un sistema eterno y natural, expresión
terrenal del reino celestial donde existe un orden natural que, de no ser
violentado traerá a la economía y la sociedad un estado de desarrollo y
progreso creciente, el Estado sería sólo un elemento negativo que entorpecería
la buena funcionalidad objetiva del mecanismo económico.
En la década
del 70 el mundo experimentó una nueva crisis conocida como estanflación (estancamiento del producto conjuntamente con
inflación de precios), que puso en tela de juicio e hizo caer en descreimiento
al paradigma de la teoría keynesiana, las ideas de política del gran economista
resultaban en un embrollo frente al gran problema económico mundial, llegando
muchos a culpar de tal crisis a las políticas inspiradas en las propuestas
formuladas por Keynes.
Se entendía, siguiendo el modelo keynesiano, que un exceso de demanda
efectiva podía provocar inflación y una demanda efectiva deficiente el
desempleo, pero no era considerada la posibilidad de ocurrencia de ambos
problemas a la vez.
Es notorio que en las políticas
utilizadas para aumentar el consumo tienden a generar inflación; pero
ciertamente es él quien aumenta la producción y el empleo. Queda como labor
principal de los organismos y personas que rigen la economía el lograr aumentos
en el PIB con
el menor costo
inflacionario posible; que permita alcanzar un crecimiento y desarrollo
socioeconómico perdurable y sostenible a través del tiempo.
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